01 octubre, 2011

MANIPULACIÓN DEL GLUTEN

Otra de las líneas de investigación estudia la posibilidad de cambiar genéticamente algunas variedades de trigo para remover las fracciones tóxicas del gluten, o sea, aquellas responsables por la respuesta inflamatoria existente en los portadores de la enfermedad celíaca. Aunque los primeros hallazgos en este sentido hayan sido positivos, este línea de investigación todavía presenta algunas dificultades, una vez que este cambio podría afectar las propiedades estructurales y viscosas del gluten, responsables por ejemplo por la elasticidad de la masa (panes, pastas). Esta dificultad, sumada a la oposición de algunos gobiernos y opinión pública al desarrollo de variedades genéticamente modificadas, llevaron al relativo aparcamiento de estos estudios.
Por otra parte, algunos esfuerzos han sido hechos en la selección de cereales que naturalmente no contienen fracciones proteicas 'tóxicas', pero que al mismo tiempo tienen las propiedades elásticas necesarias a la producción de masas. Diversas estrategias fueron adoptadas en este sentido. Se ha constatado, por ejemplo, que un cereal conocido como Sorghum ('Sorgo'), lo cual contiene algunas propiedades necesarias para la preparación de masas, no generó reacciones perjudiciales en los grupos de celíacos estudiados.


En otra línea de investigación se estudia la posibilidad de 'degradación' del gluten (o sea, su 'rompimiento' en partículas pequeñas que no generarían la reacción inflamatoria) a través del uso de enzimas. Uno de estos casos es de la enzima prolyl endopeptidase: algunos estudios han evaluado si la adición de esta enzima en productos que contienen gluten de hecho puede reducir la respuesta inflamatoria tras el consumo de estos productos por celíacos.
Los hallazgos hasta el momento son prometedores, una vez que en algunos estudios la mayoría de los pacientes evaluados no desarrollaron problemas de absorción de nutrientes ni respuestas adversas en un plazo de 2 semanas después del consumo de los productos con la enzima. Los resultados no son concluyentes pero es una línea de investigación en marcha.

Una de las hipótesis sobre las causas de la enfermedad celíaca y otras dolencias autoinmunes es la de que estas enfermedades estarían asociadas a alteraciones en la permeabilidad intestinal, o sea, en los mecanismos que controlan la apertura y cierre de determinadas estructuras que actúan como barreras entre las células (responsables por impedir, por ejemplo, la entrada de macromoléculas, toxinas y otras bacterias en el organismo). Se ha señalado que, en el caso de los celíacos, la permeabilidad intestinal estaría aumentada en función de la mayor cantidad una proteína llamada 'zonulina' en la mucosa intestinal. En la presencia de demasiada zonulina, la barrera intestinal quedaría 'abierta' por más tiempo, permitiendo la entrada de partículas y residuos de la digestión los cuáles causarían la respuesta inflamatoria observada en los celíacos.
Hay un fármaco en desarrollo el AT-1001, el cual inactivaría los efectos de la zonulina, manteniendo así la permeabilidad de la barrera intestinal intacta en la presencia del gluten. Los hallazgos con este tratamientoserán anunciados en breve, pero el ya adelanta que fueron prometedores.

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